El gobernador del estado Sucre, Enrique Maestre, aseguró ayer durante una rueda de prensa que realizó en la entrada de la ensambladora Toyota de Cumaná, que a más tardar hoy culminará la huelga que por 25 días ha mantenido paralizada la producción de vehículos.
Indicó que a mediados de la mañana de ayer se logró un acuerdo entre la ministra del Trabajo, María Cristina Iglesias, y el presidente de Toyota de Venezuela, Alfredo Behrens, el cual sería firmado junto con el sindicato de trabajadores Sintratoyota, entre la tarde de ayer o en la mañana de hoy.
Según Maestre, en el acuerdo se establece que Toyota tendrá un mes (desde la firma del pacto) para cumplir con las demandas hechas por el gremio, de lo contrario, se retomará nuevamente el conflicto.
El mandatario regional comparó este conflicto sindical como una guerra, en la cual las estrategias son fundamentales para ganar las batallas: “A veces hay que retroceder para ganar. Aunque el gobierno revolucionario está a favor de la clase obrera, hay que buscar los puntos de coincidencia para lograr la solución al conflicto”.
Aunque Maestre reiteró varias veces que no quiere que la empresa se vaya del país, la acusó por los enfermos ocupacionales, la calidad deficiente del comedor, la inexistencia de un plan de vivienda para sus trabajadores y presuntas irregularidades en el pago de impuestos municipales, pero no mencionó el otorgamiento de vehículos a los trabajadores, que fue la principal “piedra de tranca” para lograr un acuerdo definitivo.
“Andan diciendo (en alusión a los directivos de Toyota) que se van a llevar la empresa del país. No queremos que se vayan, pero bajo chantajes no puede haber acuerdos. Ahora bien, si ellos no cumplen, entonces que se vayan, y dejen el dinero de los venezolanos”.
Por último, indicó que los directivos de la ensambladora Toyota de Cumaná son “gerentes pitiyanquis expulsados de Pdvsa durante el paro petrolero de 2002” y que, además, presuntamente revenden vehículos Toyota en acuerdo con ciertos concesionarios.
Al respecto, el presidente del Consejo Legislativo regional, Yonny Patiño, anunció la creación de una comisión para averiguar este tipo de irregularidades. Pidió, además, contar con el apoyo de todos los organismos policiales.
Permanencia amenazada
“Por primera vez después de 51 años de ininterrumpida labor en Venezuela, la permanencia de Toyota de Venezuela C.A en el país se ve seriamente amenazada”.
Así expresó un comunicado oficial de esta empresa publicado ayer en diferentes medios informativos. Indicó que las negociaciones estaban a punto de ser finiquitadas, cuando el sindicato de trabajadores exigió el pago de los sueldos caídos por los días de huelga, lo que impidió un acuerdo definitivo.
El Tiempo trató de comunicarse con algún directivo de la empresa nipona, sin embargo, en todo momento mantuvieron apagados sus teléfonos celulares.
Richard Guevara, secretario general de Sintratoyota, afirmó que el gremio avala todo lo dicho por Maestre y que no solicitaron a Toyota el pago de dichos salarios, sino un préstamo por la cantidad equivalente a una semana de sueldo.
Hasta el cierre de esta información (4:55 pm), los sindicalistas estaban esperando la hora exacta para firmar el acuerdo que podría punto final a la huelga.
Detalles
3.500 vehículos es la cantidad de unidades que se estima que Toyota dejó de ensamblar durante la huelga que comenzó el pasado seis de marzo. Se calcula que unos 140 automóviles diarios se arman entre los dos turnos de trabajo. Argenis Vásquez, secretario de organización de Sintratoyota, calculó que 22 mil vehículos se ensamblan al año.
ABRAHAM PUCHE