Marco Aurelio García, asesor internacional del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, sugirió ayer un pacto de no agresión entre Colombia y Venezuela para evitar nuevos brotes de tensiones entre los dos países.
García dijo a periodistas que Brasil estaría dispuesto a aportar aviones para monitorear la frontera entre los dos países, como parte del acuerdo.
“Si tenemos un problema puntual entre dos países, el pacto tiene que ser entre esos dos países”, dijo García al justificar que la propuesta del acuerdo sea específico para Colombia y Venezuela y no general para toda América del Sur.
Indicó que la iniciativa sería discutida en la próxima reunión regional en la que participen los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela, y Álvaro Uribe, de Colombia.
Ambos líderes fueron invitados a participar en una reunión el 26 de noviembre en la ciudad de Manaus, en la Amazonia brasileña, donde se pretende forjar una posición común entre países de la cuenca amazónica sobre cambio climático.
Las tensiones entre esos dos países se intensificaron luego de que Colombia concretó un acuerdo con Estados Unidos para que tropas norteamericanas utilicen bases colombianas para el combate al narcotráfico y la guerrilla.
García indicó que Brasil ya había formulado una propuesta similar para aliviar las tensiones entre Ecuador y Colombia surgidas en marzo del año pasado cuando tropas colombianas entraron a territorio ecuatoriano para desarticular una base de la guerrilla de las Farc.
Valga la aclaratoria
En Bogotá, el presidente de Colombia, así como el senador Jaime Dussán, quien preside el principal partido opositor del país, el Polo Democrático Alternativo (PDA), celebraron ayer la aclaración que hizo el mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, sobre una declaración de prepararse para la guerra.
Los senadores Manuel Guillermo Mora y Armando Benedetti, del Partido Social de la Unidad Nacional (“de la U”), revelaron a periodistas que Uribe les declaró su “tranquilidad” por la aclaratoria expresada por Chávez.
El gobernante venezolano dijo la noche del martes, que se basó en el adagio “si quieres la paz prepárate para la guerra” al llamar el domingo a sus conciudadanos a prepararse para la defensa de Venezuela en caso de una guerra con Estados Unidos y Colombia.
Los dos senadores añadieron que las aclaraciones de Chávez, según admitió Uribe, son tranquilizantes.
Uribe no considera esas afirmaciones “un reversazo, sino como un clima de más tranquilidad, que pueden seguir conversando, que se pueden llegar a climas diplomáticos”, según el senador Mora.
Benedetti, por su parte, indicó que “con lo que dijo Chávez (…) que es diferente al anuncio de guerra del domingo pasado, la bancada, los que estábamos ahí, el Presidente, entendimos que el clima ha cambiado, que Chávez tiene otra actitud que esa premonición de guerra se debería quitar”.
Al respecto, el presidente del PDA, expresó también su satisfacción por la aclaración del venezolano y señaló que con ello se prepara el ambiente para una cita diplomática.
Fuerte acusación
La Coalición contra la Tortura denunció ayer que en Colombia la tortura es generalizada y sistemática. El grupo presentó en rueda de prensa el Informe Alternativo sobre Tortura, Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes que la entidad -formada por 10 ONG- presentaron al Comité Contra la Tortura de Naciones Unidas, que esta semana examina el caso.
“En Colombia la tortura es perpetrada por la Fuerza Pública, por los paramilitares y por la guerrilla, pero el principal responsable es el Estado”, señaló Isabelle Heyer, representante ante la ONU de la Comisión Colombiana de Juristas.
Bogotá presentó el caso al Consejo de Seguridad
Ante las constantes amenazas del presidente Hugo Chávez, el gobierno colombiano decidió el miércoles (ayer) presentar al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, un documento en el cual expone que el mandatario venezolano ha amenazado a Colombia con el uso de la fuerza.
En un comunicado emitido por la cancillería colombiana, se informa que la representante diplomática en la ONU, Claudia Blum, entregó a Thomas Mayr-Harting, presidente del Consejo de Seguridad, una nota en la cual se explican “las amenazas de Venezuela del uso de la fuerza en contra de Colombia y otros aspectos sensibles”.
La nota solicita que su contenido sea conocido “por todos los Estados miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”.
Más temprano, congresistas colombianos manifestaron su satisfacción por las nuevas declaraciones del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y que interpretaron como un buen mensaje y de rectificación.
A su vez, el ministro de Defensa, Gabriel Silva, sin mencionar la palabra Venezuela o Chávez agradeció el respaldo legislativo, más allá de las diferencias políticas, “ante las situaciones tensas y ante declaraciones a veces complejas que se escuchan en otras latitudes”.
“A todos nos toca hacer un acto de serenidad incluso a aquellos que nos llaman retardados mentales”, dijo Silva a congresistas de la comisión senatorial donde fue invitado para hablar de distintos temas militares.
Las palabras de Silva fueron una abierta referencia a declaraciones de Chávez, a fines del mes pasado, al calificar de “retardado mental” al ministro colombiano por manifestar su preocupación ante el paso de aviones del narcotráfico por el vecino país.
El ministro dijo en la jornada que Bogotá no replicaba y que “se ha caracterizado por esa serenidad” en la diplomacia.
Esta semana distintos sectores colombianos se mostraron alerta porque Chávez había declarado el domingo que su país debía prepararse para un posible enfrentamiento armado con Colombia y que indicó sería incentivado por Estados Unidos, el antagonista político del dirigente venezolano.
EFE-AP