DESDE LECHERÍA.- Estaba en la cola para pagar el ticket del estacionamiento en el Centro Comercial Plaza Mayor, cuando de repente siento que a mis espaldas hay un alboroto. Resulta que un hombre de unos 30 años de edad, decidió estacionar su vehículo al frente de la taquilla pero obstruyendo parcialmente el libre y correcto paso de quienes transitaban por ese canal. Acto seguido el hombre se ubicó en la cola sin dar importancia a los justos reclamos de los demás. La actitud soberbia del hombre hizo molestar a más de uno. Decido entonces acercarme y le digo que lo correcto es que se estacione en un lugar adecuado para evitar inconvenientes, a lo que sin empacho, me responde que le diga lo mismo al que había estacionado su carro en el lugar reservado para conductores discapacitados. Si bien es cierto que eso también estaba mal, no lo justificaba y le respondo que un error no corrige otro error. Finalmente y sin más, me suelta que él se había cansado de cumplir con el “sistema”, pero como este no funcionaba, había tomado la decisión de dejar de ser víctima y pasar a ser victimario.
A ver, según el portal monografías.com, la convivencia social consiste en el respeto mutuo entre las personas, las cosas y el medio en el cual vivimos y desarrollamos nuestra actividad diaria. Para mí, vivir en sociedad entre otras cosas, es respetar y hacer respetar las leyes, es respetar a los demás al mismo tiempo que se respeta a sí mismo, es mantener una conducta apegada a valores morales y las buenas costumbres. Vivir en sociedad implica respetar nuestros espacios y nuestras creencias. Aunque comprender no es compartir, es imperativo respetar. Recordemos la máxima: Respete para que lo respeten.
Ahora, ¿debemos entonces respetar la creencia de aquel que llega buscando a su vecino, un domingo a las 7:00 de la mañana para ir a la playa y lejos de tocarle el timbre lo que le toca y además de forma repetida es la bocina del carro? ¿Es correcto fumar dentro de los ascensores? ¿Es correcto cantar, maquillarse y hablar por el celular mientras conduce? ¿Es correcto subordinarse o dejarse vencer por el “sistema”? ¿O lo correcto es lo contrario? No hay y no debería existir nada por escrito que regule o norme ese y otros tipos de comportamientos, es la conciencia de lo que significa convivir con otros lo que debe privar a la hora de tomar decisiones que potencialmente puedan generar incomodidades a los demás. Es probable que como dijo el hombre aquel, el sistema haya involucionado hasta hoy ubicarse muy lejos del modelo de una sociedad organizada, culta y disciplinada. Pero es el aporte de cada uno de nosotros lo que empezará por marcar la diferencia, no sólo a la hora de dar el ejemplo a nuestros hijos sino también a nuestros vecinos, amigos y compañeros de trabajo. Y es la suma de todos esos aportes lo que nos permitirá transitar el camino para construir la sociedad que todos queremos y vivirla con más calidad de vida. El análisis de este artículo, esta noche a las 8:00 por Éxitos 95.3 FM.
JJ FERMÍN A.
Escrito por eltiempo
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