Para triunfar con el micrófono (y II)

DESDE CARACAS.- Con el escrito de hoy culminamos la serie dedicada a consolidar el éxito de la nueva generación de animadores de eventos privados y verbenas callejeras. Hemos observado cómo muchas de las frases recomendadas por el autor han sido adoptadas por muchos profesionales del micrófono. Sin más preámbulos, el último lote de palabras originales.

¡La ola! ¡Ahí viene la ola!
Frase marítima que proviene del ámbito deportivo. Para su exitosa instrumentación se requiere de la plenitud del aforo, ya que no hay nada más deprimente que una ola hecha con la participación de cuatro pelagatos Una ola de esta magnitud bien merece ser tildada como un tsunami de miseria y mal gusto.

¡Una vueltica! ¡Una vueltica!
Expresión de origen barriobajero empleada para efectuar un «buceo» institucional de las beldades más prominentes presentes en el público. De resultar la mujer aludida una diosa es legítimo exigir un bis del coro.

¡Qué se lo quite!
Locución propositiva empleada por aficionados a espectáculos nudistas o habitué de despedidas de solteros. Su uso se ha extendido a la animación de diferentes actividades escenificadas en horario «todo usuario». Para su feliz concreción se torna imperativo la presencia de una personalidad exhibicionista. Del resto, es amago y demagogia sexual.

¡Y… fuera! ¡Y…!
Frase genial acuñada por el animador chileno Don Francisco para dar por terminada, con la ayuda de El Chacal de la Trompeta, la actuación de un participante que pretende disfrazar como arte sus viles ejecutorias de tortura.

¡Mi segundo hogar!
No hace falta haber nacido en el lugar donde se escenifica la presentación para que el animador lo declare como su segundo hogar, como aquel lugar cabalístico en el que nació su carrera. Se recomienda no tener pena, dado que casi siempre sale al auxilio un mitómano con aires exhibicionistas para corroborar la veracidad de la hora y fecha del debut artístico.

¡Pero no me lo digas ahora!
Maniobra que alimenta la intriga de la audiencia, y anuncia la llegada de la parte comercial de la programación. El valor se incrementa de acuerdo con el grado de marginalidad y sensacionalismo implícitos en el comentario o respuesta solicitada.

¡Qué entre la amante!
Expresión de reconocido pedigrí en los realitys show. Originalmente fue utilizada por la animadora peruana Laura Bozzo para desenmascarar a los integrantes de la audiencia con aventuras clandestinas. Es uno de los mejores métodos para deshacerse de personajes molestos sin llamar a comerciales.

¡Orquídea! ¡Orquídea!
Frase que da inicio a la apoteosis popular bajo 40° centígrados. El animador debe pronunciarla en momentos de exaltación colectiva. Hasta el momento, ninguno de los premiados en el famoso festival zuliano ha podido levantar todavía el máximo galardón del evento; a saber: la Orquídea de Coco. Ni siquiera la inmortal Lila Morillo.

¡A petición del público!
Fórmula apotropaica invocada por el animador cuando surge la necesidad de sacar al aire un bodrio indigesto debido a que el equipo de producción no supo conseguir alguna novedad para la programación. Excelente recurso para transformar una crisis en una oportunidad. Al menos, de perder el rating.

Rafael Jiménez Moreno

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: