EE UU manifiesta decepción por la no restitución de Zelaya

El secretario de Estado adjunto de Estados Unidos. para América Latina, Arturo Valenzuela, expresó ayer su “decepción” por la decisión tomada por el Congreso de Honduras de no restituir al depuesto presidente Manuel Zelaya en el poder.

“Estamos decepcionados”, señaló en una conferencia telefónica con los medios.

Estados Unidos tenía la “esperanza” de que el Legislativo hondureño restituyera al depuesto mandatario, que fue derrocado el 28 de junio mediante un golpe de Estado, destacó Valenzuela.

El responsable de la política exterior de EE UU hacia América Latina recordó que la postura de Washington en la crisis hondureña ha sido firme y consistente con sus principios al condenar el golpe de Estado y considerar a Zelaya como el presidente legítimo y democráticamente electo por el pueblo.

No obstante, recalcó que la deliberación del Congreso sobre el futuro del mandatario derrocado, realizada de manera “transparente y abierta”, se llevó a cabo conforme al punto 5 del Acuerdo Tegucigalpa-San José, que tanto Zelaya como el presidente de facto, Roberto Micheletti, aceptaron el pasado 30 de octubre.

Pese al revés que asestó el miércoles el Parlamento hondureño, Estados Unidos mira al futuro inmediato.

“Sigue habiendo un importante trabajo para restablecer el orden democrático y constitucional en Honduras”.

De esta manera, urgió a la formación “expedita” de un Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional en Honduras y a la constitución de una Comisión de la Verdad.

Valenzuela se mostró además “alentado” por el “fuerte llamado” a la reconciliación nacional del presidente electo, Porfirio Lobo, ayer también también hizo un llamamiento a la reconciliación nacional y la formación de un Gobierno de unidad.

Lobo entiende que la comunidad internacional insiste en la necesidad de que el pacto se cumpla en su totalidad, y ha dicho que “si el acuerdo se cumple abre puertas; si no se cumple las puertas siguen cerradas y nos complican” el camino hacia el futuro.

El gran problema del político conservador es convencer de su buena voluntad a la comunidad internacional y sobre todo a aquellos países que rechazan las elecciones y no le quieren reconocer.

Reunión crucial
La OEA afronta hoy un debate difícil y tenso sobre la crisis en Honduras, dada la división existente en su seno sobre el reconocimiento de los comicios.

Los 34 países miembros activos de la OEA se reunirán hoy en una sesión extraordinaria para evaluar los comicios y la decisión del Congreso de no restituir a Zelaya.

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien siempre ha abogado por la restitución del depuesto mandatario, aún no se ha pronunciado sobre la decisión del Congreso. Sí lo ha hecho sobre las elecciones del pasado 29 de noviembre, aunque con cautela, dado que no puede pronunciarse sobre la legitimidad o no de los comicios.

Por la Constituyente
En tanto, el Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado dio por terminada su lucha por la restitución de Zelaya.

El movimiento, que mantuvo una amplia movilización popular desde el 28 de junio, cuando los militares derrocaron a Zelaya, se reunió ayer en asamblea pero no marchó por Tegucigalpa, y decidió convocar una reunión este fin de semana para definir la estrategia que seguirá ahora.

El líder del movimiento, Juan Barahona, admitió que “es muy poco lo que queda por hacer”, porque “apenas faltan dos meses” del mandato de Zelaya, pero “ahora la lucha es por la Asamblea Constituyente”, para lo cual “nos preparamos con un objetivo a mediano plazo, que es para un próximo proceso electoral y participar con la unidad y la fuerza de la Resistencia con el objetivo de tomar el poder”, explicó.

Un mensaje para Chávez
El presidente de facto, Roberto Micheletti dijo además que “lo que hizo el congreso es un mensaje para todos los hombres que intentan dominar un país a través de la fuerza, el dinero y el petróleo como lo está haciendo (Hugo) Chávez, a quien Honduras le dijo: usted es un trastornado que no tiene capacidad para venir a imponernos nada”.

Aseguró que se trata de “una respuesta para Evo Morales (presidente de Bolivia), Rafael Correa (de Ecuador), Cristina Fernández (de Argentina) y Lula (de Brasil), quienes han tomado un odio increíble contra nuestro país”.

EFE-AP

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: