A los pies de Fidel

febrero 24, 2010

DESDE CARÚPANO.- Al asumir el poder, en 1999, el gobierno bolivariano, revolucionario y socialista -e inepto, militarista y corrupto- encontró en los correspondientes despachos planes, proyectos, programas y, especialmente, la previsión de recursos abundantes para mantener, mejorar y renovar las estructuras del servicio eléctrico nacional, que entonces funcionaba satisfactoriamente, en cobertura plena de la creciente demanda de la población.

El nuevo gobierno no tenía que hacer esfuerzo alguno para que el sistema continuara funcionando sin tropiezos ni altibajos. Bastaba con revisar los planes, proyectos y programas específicos y afrontar su realización sistemática, con base en los recursos millardarios para ello previsto. Pero, como frente a todo el resto del cuadro nacional, el gobierno bolivariano, revolucionario y socialista e inepto, militarista y corrupto, optó por la negligencia, por sustituir a los directivos profesionales y eficientes por servidores fanáticos e ignorantes, en cuyas manos las estructuras del sistema eléctrico como las del educativo, el hospitalario, el vial, de seguridad individual y pública y los de los demás sistemas que traducen o deben traducir el cumplimiento de la responsabilidad del Estado en la atención y la solución de los problemas primarios y esenciales de la población, iniciaron el camino del deterioro paulatino, hacia su inevitable sustitución por un gobierno democrático.

El testimonio institucional del Colegio de Ingenieros de Venezuela y el profesional de los ex directivos de los organismos competentes, irrecusables ambos, concluyen en atribuir al gobierno la total y exclusiva responsabilidad del colapso general de las estructuras del sistema eléctrico nacional, que se expresa en la crisis absoluta de este en todo el territorio, en el racionamiento diario del servicio, en las pérdidas multimillonarias que cotidianamente registran hogares, comercios, industrias…

Los testimonios y las advertencias del Colegio Nacional de Ingenieros y de los ex directivos de los organismos rectores del sistema eléctrico nacional debieron ser suficientes para la inmediata rectificación del gobierno bolivariano, revolucionario y socialista -e inepto, militarista y corrupto-. Pero, por el contrario, ese gobierno insiste en la reincidencia en sus errores. Ahora mismo acaba de anunciarse que dicho gobierno contrató en Alemania, el costo de cientos de millones de dólares, la fabricación y la instalación de una poderosa planta eléctrica. No para el servicio de los venezolanos. No para contribuir a resolver la dramática y aguda crisis eléctrica nacional actual, estimado lector. ¡Para resolver problemas eléctricos en Cuba!!!

El gobierno bolivariano, revolucionario y socialista -e inepto, militarista y corrupto- desafía grosera y abiertamente una vez más a la opinión nacional, a todos los venezolanos, y gasta los petrodólares de Pdvsa, y los impuestos y las exacciones que diariamente saca de los bolsillos de los ciudadanos, no para atender y resolver los problemas básicos nacionales, sino para construir el bienestar de la Cuba fidelista, a la que paulatina y diariamente viene entregando los bienes, los intereses y la soberanía de nuestro país.

HÉCTOR STRÉDEL

Anuncios

Ravell y Globovisión

febrero 24, 2010

DESDE CARACAS.- Ahora que Alberto Federico Ravell no es el director general de Globovisión, conviene detenerse en un punto neurálgico cuando se discute el rol de este medio de comunicación.

Fue, desde mi perspectiva, un error político que un canal de 24 horas de noticias y opinión pasase a ser solamente expresión de un sector opositor, cuando justamente por la naturaleza de su emisión podía contribuir decididamente a la configuración de un centro político democrático, visibilizando a actores políticos, sociales y hasta empresariales ajenos a la lógica polarizante, lógica –además- que promueve el gobierno porque le lleva agua a su molino.

Es el gobierno el que se beneficia de la discusión maniquea producto de la polarización. No es un asunto de mi propia cosecha, buena parte de los estudios de opinión de los últimos años reflejan una necesidad que cobra urgencia en un año electoral: se trata de construir una nueva mayoría política, que también se va a alimentar de chavistas descontentos para poder ser mayoría, sino, eso que conocemos como oposición quedará condenada a ser minoría. La idea de un nuevo centro democrático, por cierto, la ha desarrollado muy bien Antonio Gil Yepes, presidente de la empresa Datanálisis.

Volvamos a Ravell. Si bien desde una valoración política, con un pie en la Venezuela de hoy, ser la voz de la oposición más dura no era lo mejor para Globovisión; por otro lado, desde la perspectiva de principios de la libertad de expresión y –especialmente- el derecho a la información, resulta válida la posición editorial de este medio bajo la dirección de Ravell. Por esa razón, sencillamente, hemos salido a defender su derecho a emitir libremente y que sea el ciudadano de este país el que pueda escoger, también de forma libre, por cuál canal informarse. El origen político de la libertad de expresión como derecho humano fundamental tiene que ver justamente con la posibilidad de ejercer la crítica pública contra quienes tienen el poder. Ravell, en su rol de director del canal Globovisión, no hizo una cosa diferente durante la última década; por eso hemos cuestionado de forma repetida las acciones del gobierno, que como hemos evidenciado en otras columnas ha señalado diversos mecanismos, que finalmente buscan castigar a este medio por su línea editorial. Esto es algo inaceptable.

No era secreto que el gobierno quería la cabeza de Ravell. El propio Ravell, en su conferencia de prensa del 18 de febrero, dejó sentado que era su cabeza la que pedía el alto gobierno que comenzó a presionar a uno de los accionistas del canal. Visto el asunto desde ese punto, entonces el gobierno logró uno de sus objetivos: ya Ravell no maneja la línea editorial de Globovisión. Cualesquiera que hayan sido las razones que finalmente provocaron la ruptura interna de los socios de este canal, el gobierno se ha apuntado un tanto y ha logrado un aprendizaje en su proyecto de alcanzar un control y hegemonía sobre la información y la comunicación masiva. Se han perfeccionado, en Venezuela, lo que la jurisprudencia interamericana de derechos humanos cataloga de mecanismos indirectos para cercar la libre expresión de las ideas y el pensamiento.

Andrés Cañizález


Esclavos modernos

febrero 24, 2010

DESDE ESPAÑA.- Siete médicos y un enfermero cubanos que huyeron de nuestro país han presentado una demanda contra Cuba, Venezuela y Pdvsa, porque consideran que les hicieron trabajar como esclavos en pago de la deuda cubana por suministro de petróleo y yo, como médico, siento una profunda indignacion y vergüenza por el trato suministrado a estos colegas.

Informan que se les colocó en situación de servidumbre por deuda y se convirtieron en esclavos económicos. Estas personas creen que debe sentarse un precedente de responsabilidad patrimonial de los Estados sobre sus ciudadanos y sobre la conspiración de otro gobierno y una empresa estatal de someterlos a trabajos forzosos.

Los médicos denuncian que viajaron bajo engaño y amenazas, que fueron forzados a trabajar “sin límite de horas” en la mision Barrio Adentro, en lugares de alta tasa de delitos comunes y políticos, incluidas zonas selváticas y la frontera con Colombia.Vivían hacinados, en viviendas alquiladas o en casas de personas afectas al régimen y trabajaban sin la debida licencia para ejercer la medicina en Venezuela.

Según la demanda, algunos profesionales fueron asesinados o heridos y algunas doctoras violadas. Eran sometidos a estricta vigilancia y control de sus movimientos por funcionarios de seguridad de Venezuela y Cuba, además de ser coaccionados e intimidados.

El acuerdo firmado por ambos países en el año 2000 establece que Cuba enviaría a Venezuela profesionales del sector salud a cambio de 100.000 barriles diarios de petróleo suministrados por Pdvsa.

Seguramente estas personas serán llamadas agentes del Imperio, contrarrevolucionarios y antipatriotas, pero lo cierto es que no se puede intercambiar personas por cosas. No es posible que yo regale a una hija por unas vacas o que la venda en un prostíbulo por unas monedas.

Hay algo profundamente repugnante en enviar a una persona a trabajar para saldar una deuda que su país ha contraído, es antiético y afecta la dignidad humana, especialmente porque todo el mundo sabe que muchas de esas personas no eligieron venir a nuestro país de forma libre y que todo lo que dicen en su demanda es verdad, en su caso.

Si no fueron libres para venir ni eligieron qué tipo de trabajo realizar, si se les sometió a trabajos y condiciones que los médicos venezolanos no aceptarían porque cuentan con proteccion gremial, es válida la figura de “trabajos forzados” impulsados por el régimen cubano y secundado por el gobierno venezolano, que se beneficia del trabajo y servidumbre de seres humanos como los colonialistas se aprovecharon de los esclavos africanos.

Esto no es nuevo en el caso de Cuba, cuyo gobierno ya fue denunciado por los sindicatos socialistas españoles, por las condiciones inhumanas en que trabajaban los obreros de la construcción transportados a ese país por empresarios en connivencia con el régimen cubano.

Muchos médicos cubanos han huido de Venezuela y yo me pregunto si la gente de mi pueblo, a los que he conocido como médico y sé de la generosidad de su espíritu, han pensado que ellos son los beneficiarios de un proyecto degradante, violatorio de los derechos de esas personas y de su dignidad como seres humanos ¿Nos gustaría que nos hicieran a nosotros lo que les hacen a ellos?

Si el pueblo que aprovecha el programa Barrio Adentro no es capaz de ver que su proyecto se basa en el sufrimiento de otros seres humanos tratados como objetos o cosas, o que ellos forman parte de los barrotes que los detienen, me temo que les llegará el turno de ser tratados de la misma manera.

OLIVIA BIASINI


Arena, sol y sal… y algo más

febrero 23, 2010

DESDE LECHERÍA.- Se acabó la pachanga, pero quedaron las consecuencias, porque llámese Carnaval o carnestolendas, es una fiesta relacionada con la carne, y no de cochino precisamente, sino con la humana, en especial la de esos pimpollitos, bombones o caramelotes, redonditos, lisitos y rebosantes de salud, que van a las playas para exhibirse, tendidos en la arena de cuerpo entero, recibiendo sol tropical y aire fresco del Mar Caribe, más que todo para atraer la mirada de aventureros y carnívoros hambrientos, que con la mirada caída merodean por allí y no se cansan de mirar. Y mientras los ponen a sufrir, suspirar y a tragar saliva, ellas se ríen dan vueltas y se acomodan para resaltar sus divinas curvas y cuerpos de ensueño.

Pero ellas no van a la playa sólo para que las vean, buscan otra cosa, van a ver qué ven, porque hay mucho macho criollo, de buena pinta, atléticos y patas peludas, en busca de compañía, de distracción y atracción, a quienes se les puede devolver una “picada de ojo”, o aceptarles una seña para darse un chapuzón bochinchero; o si son manganzones, tímidos y medio gafos, los pueden convencer tirándoles un puñito de arena por las nalgas: son los flechazos de Cupido, que siempre llegan y rebotan. Después, en el agua y al vaivén de las olas, en medio del barullo playero, se tirarán puñitos de agua por la cara; él le dará clases de natación, boca arriba o de medio lado, y le pasará las manos por la cintura y las caderas y las piernas…y por ahí se deja ir. Puede que sí, puede que no, todo es posible, y como dice el dicho: más pierde el venado que el que lo tira.

Pero ese encuentro, casual y fortuito, no termina ahí, le falta algo más: un segundo capítulo, como en las novelas, y es lo que se puede hacer en la noche en las comparsas de las carrozas, sobre el asfalto poroso, al son de la música juvenil y escandalosa, bailando voluptuosamente, zarandeándose a más no poder, lo que también podría hacerse con el baile de las máscaras en un lujoso salón o una destellante discoteca; pero con el rostro tapado, enmascarado, muchas veces para insinuar lo que a uno le gustaría ser: príncipe o princesa, una negrita o un payaso, perro o gato.

Pero con la música y el baile, todo el cuerpo se excita y estremece, se alborota la sensualidad con el bailoteo de las caderas y la cintura, y tanto el hombre como la mujer buscan acercar los cuerpos y es inevitable el contacto de las carnes, y con el abrazo y el apretón puede surgir el besuqueo. Es algo irresistible, inevitable y muy natural… Pero es ahí, es ese momento, cuando el amor muestra su otra cara: la del engaño y el placer, pues la excitación no siempre es amor, como tampoco ésta anda todo el tiempo detrás de una complacencia sexual. El amor sólo se expresa dejando que el corazón hable; lo que pueda venir después es sólo satisfacción del deseo. Y así concluye todo aquel romanticismo que comenzó en la playa, con arena, sol y sal, que siguió en la ciudad con la algarabía musical y los bailes enmascarados, para situarnos en una triste realidad, pues todo se volvió cenizas… Cenizas nada más, que es lo que sigue después del carnaval, que desde tiempos remotos ha sido la fiesta de la carne y del placer.

FÉLIX ARANA


¿Dueño o esclavo?

febrero 23, 2010

DESDE LECHERÍA.- En los tiempos cuando estudiaba comunicación social y estando próximo a cursar el quinto semestre de la carrera, un día se me acerca presurosa la que desde el primer día de clases se convirtió en mi inseparable compañera de estudios. Francela nerviosa me dice, “Ay JJ vengo de buscar el horario y adivina qué, nos toca como profesor fulanito. Según investigué el hombre es el filtro del semestre, qué miedo JJ, ¿y ahora?”.

Recuerdo que le dije que si enfrentaba el compromiso de hacer frente a ese profesor con esa actitud, entonces ya estaba derrotada. Que lejos de sentir miedo debía sentir confianza en sí misma, que mientras más duro fuera el hombre más duro debía ser ella. Pero que en todo caso, debíamos esperar para conocerlo y no depender de los rumores. Así lo hicimos.

Poco tiempo nos llevó descubrir que era un charlatán y que lo que lo hacía débil, era lo mismo que a él lo tenía convencido de ser más fuerte: Se creía dueño de la verdad. Ni siquiera relativa, sino absoluta, ya que su vasta experiencia en distintos campos de la vida, según él, le habían propinado un cúmulo de conocimientos difíciles de igualar y que lo convertían prácticamente, en el “papá de los helados”.

En estos días conocí a alguien que por su actitud me hizo recordar a ese profesor por lo hablador y carente de humildad y, ambos, me hicieron recordar una historia anónima que leí en el libro “Lecciones de liderazgo y pasión” de Luiggi Valdés, que se llama “El ruido de las carretas”, y que ilustra estas ideas con una muy buena metáfora, que dice así: “Mi padre se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó: Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas algo más? Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: estoy escuchando el ruido de una carreta.

Eso es, dijo mi padre, es una carreta vacía. Entonces pregunté: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía si aún no la vemos? Mi padre sonrió y me respondió: Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía por causa del ruido. Cuánto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de otros con la intención de imponer su criterio, presumiendo lo que tiene, amenazando a los demás, siendo prepotente y maltratando a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”.

La humildad, según el conocido consultor Miguel Cornejo, consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás irlas descubriendo poco a poco. Mucha gente habla mucho y dice y hace poco.

Sin embargo amigo lector, usted es su propio líder, usted es en consecuencia el único responsable de que al final del día le reconozcan sus virtudes o peor aun le afinquen a sus espaldas, el muy conocido “dime de qué presumes y te diré de qué careces”. Escoja finalmente, ser dueño de lo que calla o esclavo de lo que dice.

J.J Fermín


Familia cristiana (II)

febrero 23, 2010

DESDE CUMANÁ.- Crecer en la fe, una de las primeras tareas que se tiene que imponer la familia venezolana si desea superar las dificultades y enfrentar los demonios que la dividen y consumen. La religión nos relaciona con Dios. Él es nuestro creador, y para regocijo nuestro nos ha dado a los padres la maravillosa función creadora por medio de la paternidad. Los padres debemos formar a nuestros hijos, convirtiéndolos en hijos de Dios en el más amplio sentido, y para eso tenemos que darle una buena formación religiosa.

El concilio Vaticano II en la Constitución (Lumen Gentium, 11) describe a la familia como Iglesia Doméstica. En ese documento la Iglesia nos invita a revalorizarla, a considerarla como uno de los mayores bienes que el Señor nos ha dado para que por ese medio consigamos la felicidad humano-divina, para que puesta en nuestras manos, como un campo de cultivo, la hagamos florecer en nuestra responsable dedicación de anunciar la fe con la palabra y el ejemplo.

El Espíritu Santo nos ilumina, nos da claridad y fuerzas extraordinarias para sobrellevar las dificultades y abiertos a la palabra de Dios, captamos sus enseñanzas como instrumento para el discernimiento entre el bien y el mal, de tal manera que siempre estemos transitando los seguros caminos de Dios. La presencia de Jesús en el seno familiar transforma el amor humano. Si se vive el matrimonio como sacramento, la familia se convierte en un templo, y lo que pasa entre marido y mujer es obra también del espíritu de Jesús.

La familia es la casa de Dios, por naturaleza, el primer templo construido con piedras vivas, el verdadero templo inicial para la fe. En la familia como templo de fe y culto, se aprenden las actitudes cristianas fundamentales: Adoración a Dios, buena relación con Él, agradecimiento, fidelidad, comunicación interior y obediencia.

Los padres son los sembradores y el corazón de los hijos, el campo privilegiado para la siembra. Los padres se comprometen con su palabra y su ejemplo a cuidar la semilla de fe bautismal. Los padres son para los hijos predicadores y educadores de la fe, con su palabra y ejemplo los forman para la vida cristiana. El ejemplo de esta escuela de fe es el testimonio de los padres. Las palabras son buenas como conceptos, pero está muy claro que el ejemplo es la más importante lección.

Ahora bien, esta formación de la familia para la vida cristiana no es cosa que involucre únicamente a ésta, ni pretende de sus miembros el ensimismamiento o boato ostentamiento para mezquino provecho propio, no, en lo absoluto, sino que toda la sociedad recibirá los frutos de una enseñanza religiosa, toda vez que cada cristiano bien formado lleva consigo la transformación de su entorno social, y al hacer cada familia “La Iglesia en casa”, como nos lo refiere Pablo (Rm 16, 5-23; 1Cor 16,19; Col 4,15), estaremos creando comunidades cristianas referentes en testimonios para la conversión y la renovación de los seres humanos que nos rodean, para hacernos una sociedad más humana y una Tierra con un ecosistema apto para la vida de todos los seres. Todo ello es posible cuando, en el recinto sagrado del templo familiar, seamos los padres los primeros sacerdotes bendiciendo cada día a nuestros hijos, consagrándolos y ofreciéndolos a Dios, también cuando mantengamos las lámparas encendidas en el altar de nuestras casas con nuestros testimonios de vida.

Esta escritura forma parte del programa de Escuela de Padres que estamos coordinando desde la Pastoral Familiar de la Diócesis de Cumaná y que llevaremos a las parroquias y planteles públicos y privados, mediante la Gracia de Dios.

YONNY GALINDO MARÍN


5% con el capitalismo

febrero 22, 2010

DESDE CARACAS.- Para analizar las encuestas y sacarles provecho hay que darles varias veces la vuelta, leerlas sin triunfalismo y respetar lo que dicen. Para hacer propaganda con las encuestas, el procedimiento es distinto, se utilizan los números que convienen, que siempre hay buenos números, y el resto se deja de lado. Y para autoengañarse, la fórmula es sencilla: tomar los datos de una sola manera sin ver el reverso.

Si Chávez va en caída libre, como algunos dicen que las encuestas, entonces ya tiene perdidas las elecciones del 26 de septiembre. ¿De dónde salen estas afirmaciones? De interpretaciones incompletas, como se ha hecho con los números que ha dado Ivad: si se celebran elecciones presidenciales Chávez obtendría 42% contra 41% de un candidato opositor. Pero, siendo realistas, ¿se puede considerar que el mandado está hecho con estos números? Lo mismo ocurre cuando se dice que 70% aspira a una integración plural de la Asamblea. ¿Pero se puede deducir de allí que la oposición va a sacar 70% de los votos? A la hora de hacer el análisis, se debe tomar en cuenta otros elementos para evitar el triunfalismo, como la intención de votos (32% votaría por candidatos chavistas al parlamento, 20% de oposición y 33% por candidatos independientes). Un desatino similar ocurre cuando se analiza la inclinación de los venezolanos en relación al modelo de país. A grandes titulares se afirma que el socialismo es rechazado por 80% de los venezolanos. Pero a la hora de observar los datos verdaderos, el resultado es distinto. La primera cifra que debe estudiarse, extraña y reveladora, ha sido omitida de todas las notas de prensa publicadas sobre las encuestas que ha venido haciendo la empresa de sondeos Ivad: sólo 5% dice estar de acuerdo con el capitalismo, lo que lo coloca en el mismo ranking del comunismo, que alcanza 4%. Esto es asombroso, dígase lo que se diga, en un país tan consumista como Venezuela, a unos cuantos kilómetros de la metrópoli capitalista más importante del planeta, con una amplísima clase media. ¡Sólo 5% afirma que le gusta el capitalismo! La verdad verdadera es que el resto, la gran mayoría, se siente identificada con diferentes versiones de socialismo, socialdemocracia o sistemas sustentados en la intervención estatal, como lo son la democracia social (58%) o el socialismo del siglo XXI (22%). Ese amplio terreno de quienes se identifican con diferentes modalidades del socialismo está en disputa entre el gobierno y la oposición. Pero, hasta ahora, ha sido el gobierno el que ha logrado abarcar un mayor espacio de representación de esos sectores, yendo más allá de su propia frontera, por el acento que ha puesto en lo social y la función activa del Estado, mientras que la oposición es percibida en amplios sectores como expresión de un modelo capitalista neoliberal.

En estos errores se incurre cuando se leen las encuestas al revés y se oculta en los medios los números que ellas dan. Un socialismo moderado es mayoritario, y a grandes segmentos no se le llega desde la óptica del dogmatismo capitalista. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

LEOPOLDO PUCHI